A este individuo lo conocì con su “Echoes of Illyria” y me atrapò con algo que aùn no defino y la verdad ni quiero hacerlo, ya que perderìa el encanto. Asì, tal cual, este austriaco te inyecta una dosis de buen gusto, mezclada con inventiva impredecible que hace que tu cuerpo se conecte en un estado raro de flotaciòn donde todo tu entorno en esos momentos parece màs claro.
Recientemente ligado a jazzeros argentinos y siendo toda una esponja de sonidos del mundo, Miklin es nato migrante y un empecinado hacedor de amigos y comparsas de tocada en vivo. Citar su curricula de colaboraciones y encuentros resultarìa muy extenso, solo imaginen a quien se les venga en mente y de diversa vena.
Miembro de la Academia Real de Mùsica de Londres, Decano del Departamento de Jazz de la Universidad de Mùsica de Graz y Director de la Asociaciòn Internacional de Escuelas de Jazz, sepan que este sujeto sabe la tierra que pisa y mejor aùn, no se queda detràs de los escritorios, su entusiasta virtud por componer y su disfrute al interpretar en vivo, lo hacen una opciòn deliciosa para uno que solo escucha al igual, con el mismo entusiasmo.
http://www.miklin.mur.at/
Sobre el plato sugerido ahora poco ò nada quiero abundar, precisamente para que lleguen a èl sin ninguna señal y cuando se sometan a este, saquen sus propias conclusiones del vuelo. Eso sì, meto las manos al fuego y muriendome de la risa, asì confio en esta experiencia y en el saldo por añadidura.
KARLHEINZ MIKLIN : “In Der Münzgrabenkirche Graz” – 2009, arropado por la Extraplatte.
Raùl Ulloa R.

