
En los años ochenta Martin Kuchen fue músico de circo; tocó en el metro, en las calles. Colaboró con grupos de rock. También fue vocalista y guitarrista de una banda de covers, la cual, afirma orgulloso, tocaba temas de los sex pistols. Ahora, y desde los años noventa, es un aclamado músico de free y líder de Exploding Customer, una de las bandas cuya audición me deja deslumbrado.
Creo, firmemente, que Exploding Customer no sólo es el mejor nombre para una banda de jazz-free-punk, sino que es el mejor nombre para una banda que enloquece tocando sonidos perversamente sucios. El sonido de Exploding Customer es marrano, melódico-sin sentido (si tal cosa es posible), mugriento, viril; música perfecta para seducir a una mujer, no porque la entienda, sino porque enloquecerá a tal grado que aceptará al peor de los amantes.
